Calder y Picasso, dibujar en el espacio


Me gustan las historias curiosas. Historias especiales en torno a las obras de arte, o las exposiciones en las que se exhiben. Y esta exposición del Museo Picasso de Málaga, de titulo «Calder-Picasso» tiene una historia para contar. La de los nietos de ambos artistas, ambos presidentes de fundaciones sobre sus respectivos abuelos, que un día coincidieron tomando un café (o unas cañas, que por el resultado lo veo mas lógico…). Y entre sorbito de cafe y pastitas inglesas, hablaron de lo lejos que según los expertos están las obras de Picas y Calder. Picasso, un pintor que huía siempre de la abstracción y Calder, un escultor que abrazó lo abstracto tan fuerte que nunca lo soltó. Un pintor y un escultor, un figurativo y un abstracto., nada que ver…. «¿Seguro que son tan diferentes?», parece que dijo alguno de los dos nietos. Y como ademas de nietos, son grandes expertos en las obras de su respectivos abuelos, fueron tirando de catalogo y asociando ideas, obras y periodos de uno y otro y boom… pedazo de exposición. Contra toda idea preconcebida de expertos, críticos de arte y comisarios entendidos de los que hablan con muchas esdrujulas, sus obras están muy, pero que muy cerca.  Y en esta exposición lo demuestran, deja que te lo cuente.

¿Sabrías decir cual de estas obras es de Calder y cual de Picasso?

Calder tenia padre y abuelo escultores, pero de barro, de los de toda la vida. Usaban armazones de hierro para que sus esculturas mas grandes no se desmoronaran y dejaban jugar al chiquillo con los restos de hierro que les sobraba. Así parece que empezó todo, aunque Calder, en realidad estudio Ingeniería Mecánica… y después Bellas Artes (que de raza le viene al galgo). Y se puso a hacer esculturas de alambre de personajes de circo (Uy, mira, personajes de circo, como Picasso antes del cubismo). Esculturas de alambre, sin volumen pero ocupando el espacio, que decidio darles movimiento y las animaba a veces con un motor. Pero pronto le surgió una buena idea… ¿y si las animaba el ser humano? ¿o el aire? ¿o el aire, al pasar junto a ellas un ser humano? Y nació el primer móvil colgante de la historia, uno pequeño, con varios planetas flotando en el espacio. Le llaman arte cinético, arte en movimiento.

Obras del circo de Picasso y Calder

Pero no acaba aquí el camino de Calder, porque el París de mediados de los años veinte al que llego desde EEUU,  todo era creatividad, imaginación… y abstracción. Calder visito el taller de Modigliani y vio la luz. Descubrió la abstracción y sus esculturas de alambre pasaron del mundo del circo a  formar un universo propio. Y era un universo abstracto lleno de equilibrios, de estilizada belleza de alambre, de vacíos que llenan el espacio a base de movimiento.

«Homenaje a Apollinaire» (1921) Picasso

A pocas horas de abrir su primera gran exposición en París, en 1932 , Calder recibió una visita inesperada , Pablo Picasso (por entonces ya muy famoso). El genio de Málaga quería conocer su revolucionaria obra en primicia, móviles incluidos. Calder le enseño su primera exposición a puerta cerrada y según parece parece, Picasso lo flipo. Lo que no sabemos, es si le dijo a Calder, que casi diez años antes, el propio Picasso ya había creado unas obras de alambre, muy cerca de la abstracción, como maquetas para el monumento funerario de su amigo el poeta Apollinaire . Unas obras que alguien califico de «dibujo en el espacio». Obras con las que Picasso  pretendía «una estatua hecha de la nada, como la poesía y la fama». Lo mismo que estaba haciendo diez años después Calder. De hecho Calder usó a menudo esa expresión, «dibujar en el espacio».

«Lo vacío y lo lleno»

Pues el Museo Picasso de Málaga, siempre sorprendente y genial , se lo ha traído todo … el móvil de los planetas, las maquetas del proyecto a Apollinaire, las primeras abstracciones de Calder, las obras de circo de ambos… y eso solo en las dos primeras salas. ¿Te lo vas a perder? Espero que no, que vayas a disfrutar de una exposición donde los móviles de Calder, suaves, dulces, imprevisibles, juegan junto a las pinturas de Picasso siempre potentes, diferentes y revolucionarias. Pero no te equivoques, porque tal como esta montada la exposición veras cuadros de Calder (si, del escultor) y esculturas de Picasso (si, el pintor) y no seras capaz de saber de quien es cada uno. En palabras de Bernard Ruiz-Picasso «hemos jugado con la idea de que Picasso era un pintor que a veces esculpía y Calder un escultor que a veces pintaba». Y les ha salido espectacular. Me gusta muchísimo esta exposición.

No dejes de disfrutar de las esculturas planas de Picasso al final de la primera planta. Picasso en una época que pintaba todo bastante plano, y con poco sombreado en sus lienzo, decidió hacer planchas de acero planas, pintarlas y ensamblarlas como si fuera el cuadro que ha salido a las tres dimensiones (una de sus últimas aportaciones revolucionarias a la historia del arte). Esas esculturas planas,  las han puesto bajo un móvil gigantesco de Calder de planchas de acero planas coloreadas de rojo . Todo rodeado de obras, que os aseguro, no sabrás sin mirar la cartela si son de uno o de otro artista. Es brutal la coincidencia, el juego de relaciones, las coincidencias…. y los expertos decían que no tienen nada que ver. Y en todas las salas igual, jugando al engaño con obras de todas las épocas, de dos genios que tenían cada uno su camino, pero que en las vanguardias del siglo XX coincidían en un planteamiento : llenar de vacío el espacio.

Esculpir el vacío, ¡valiente idea loca…!

Hay mas de 100 obras de todas las épocas y significados de ambos artistas. Solo diré que la obra de Calder es tremendamente dulce y relajante, que los móviles cambian si te pasas por su lado, pues al mínimo roce del viento se mueven y giran. Y son obras diferentes en cada cambio, en cada giro, que es lo que Calder quería. Obras muy grandes algunas, con varias partes diferentes que se mueven de forma cada uno a su rollo pero perfectamente equilibradas (recuerda que Calder era ingeniero). Cada visitante va a ver una exposición diferente, porque las esculturas  de Calder, tan sinuosas, tan estilizadas y armónicas, muestran muchas formas diferentes. Armonía es lo que desprende esta exposición, con las paredes muy blancas, obras bien alienadas, y alternado sin parar obras de los dos genios perfectamente escogidas, para crear una exposición en exquisito equilibrio.

«Lousisa´s Valentine» (1955) Calder

No diré mucho mas que hay que ir a verla, para disfrutar de un cambio de mentalidad sobre la obra de ambos artistas y de momentos de extrema delicadeza y belleza. Terminare parando en uno de los móviles  de Calder, la mas pequeña de todas las obras,para mostraros la gracia de esta exposición. Me refiero a un regalo que Calder fabricó por el día de los enamorados para su mujer. Veras un corazón boca abajo en cuyo interior hay una pieza blanca circular, perfecta, bella…. pero que para mantener el equilibrio, necesita como contrapeso una pieza rara, enrollada y fea. Dicen que Calder, al contrario que Picasso, nunca hablaba de él en sus obras. ¡Claro que si guapi!

¡Vaya pedazo de exposición!

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