El arte supremo de Malevich en el Museo Ruso de Málaga

 


Ni los más de tres siglos del renacimiento italiano creó tantos estilos, obras de arte y artistas diferentes como las tres primeras décadas del siglo XX.  Las llamadas vanguardias europeas buscaron romper por todos los caminos posibles con la historia del arte y una legión de artistas crearon más de dos docenas de estilos diferentes, los “ismos” a los que pronto se sumaron los “ismos” de América. Destacar con nombre propio o con una obra en ese mar de pintura y orgía creativa no debió ser fácil, por eso cuando se anunció que venía al Museo Ruso de San Petersburgo en Málaga una expo de Malevich ya sabiamos que seria un bombazo.

No hay aficionado al arte que no conozca el nombre de Malevich, uno de los más grandes de esas vanguardias según todos los libros de arte… y cuya obra más importante, “Cuadrado negro sobre cuadrado blanco” (1915), a la mitad admira y a la otra mitad causa risa. Pero a mi me causaba curiosidad que digan que una obra tan simple cambió el curso de la historia del arte, por lo que esperaba que me lo explicaran en el museo ruso… y así ha ocurrido. Te lo cuento.

El Alcalde de Málaga inmortalizando para sus redes el autorretrato de Malevich

Todo el mundo preguntaba si había venido el “Cuadrado blanco sobre cuadrado negro” a la expo de “Kazimir Malevich”… y sí, ha venido (una de las diez versiones que hizo). Todo el mundo se ha fotografiado junto al cuadrado negro, ha subido la foto a las redes y se ha marchado encantado a casa con un trofeo fotográfico más. Pero el Museo Ruso nos ha contado una historia para todo el que quiera escucharla y no quedarse solo con los titulares. Es la historia de un hombre que fue probando y probando por diferentes estilos de arte, depurando técnicas, dejándose la piel a  pinceladas en el camino, mientras pensaba en la revolución y la muerte de dios (era comunista convencido). Ese camino y lo que descubrió para el arte fue lo importante y novedoso, lo que realmente fue aplaudido por los demás pintores y no el cuadrado negro que es solo la conclusión práctica de sus ideas. Lo más chulo además es que tras la conclusión, empezó de nuevo y acabo volviendo a pintar en estilos “normales” que ya había dejado atrás. Pero pintaba a la luz de lo que había descubierto, creando todo una nueva forma de enfocar la pintura. Y todo eso en plena revolución rusa, un caldo de cultivo para romper con todo lo establecido… incluso con el arte establecido.

Evolución del suprematismo en el Museo Ruso de San Petersburgo  en Málaga

El Museo Ruso en Málaga ha traído en esta exposición cuadros de su primera época, de la época de su descubrimiento (suprematismo o arte supremo) y de la época posterior.  Presentan al inicio de la exposición cuadros de Malevich de estilo fauvista, simbolista, cubo-futuristas y hasta impresionistas. Han traído por supuesto su “conclusión” (el cuadrado negro y otros cuadros suprematistas). Aunque justo antes del cuadrado negro hay una sala superchula con ropa que hizo para la  ópera “Victoria sobre el sol” (donde por primera vez aparece el cuadrado negro en el telón final). Junto a los trajes que actualmente se utilizan en Moscú donde todos los años se representa la ópera, se puede ver un vídeo con la ópera completa. Y como pepinazo final ha traído cantidad de cuadros con los que Malevich vuelve su camino hacia las figuras pero ya con las claves de lo que ha descubierto, con las claves del suprematismo (arte supremo).

Cuadros suprenaturalistas de K. Malevich (tras el suprematismo)

El camino de ida y vuelta es lo importante y su pensamiento lo realmente espectacular, no el cuadrado negro. El cuadrado negro quería ser un punto final y un punto de inicio. Y como materialización de un pensamiento increíble, es increíble. Pero que no busque nadie una pincelada dulce o una perspectiva maravillosa… solo es un cuadrado negro sobre un fondo blanco. Lo que hay que buscar es el pensamiento sobre el arte que lo llevó hasta ese punto final, hasta ese cuadrado negro .Con la cantidad de obras de antes y de después tras el cuadrado negro que han traído (46 en total que es mucho para Malevich) he descubierto que es lo que quería decir cuando hablaba tan raro. He comprendido la importancia del cuadrado negro. Con obras de muy diferentes estilos y pinceladas, pero todas con una idea común que las hace únicas y que es lo que me ha hecho entender su pensamiento del “arte supremo”. Y lo voy a intentar explicar.  

Ahora mi consejo es que vayas a ver la expo y busqué tus conclusiones como he hecho yo. Pero si eres de los que le gustan que le den las cosas un poco más mascadas sigue leyendo que tengo un anexo para ti… y no te hagas una foto con el cuadrado negro hasta que llegues al final, su último autorretrato. Ese cuadro que es portada del catálogo es el resumen de todo lo que de forma magistral cuenta el Museo Ruso de Málaga en esta exposición. Me tiene enamorado a mi este museo y no es para menos.

¿Quieres saber más…? Suprematismo el pensamiento de Malevich.

Si una idea compleja la explicas con palabras complejas el resultado es que nadie se entera… o que todos se ríen. Y me temo que eso pasa con el suprematismo que es la filosofía que crea Malevich y sus seguidores y que da nombre y sentido a su arte.  Con miedo a caer en la trampa de las palabras altisonantes para darme lustre de cultureta, voy a intentar aterrizar como han hecho en el Museo Ruso de Málaga con la expo de “Kazimir Malevich” y explicar el suprematismo.

La idea primera como le ocurrió a muchos otros artistas de la época, es que copiar fielmente la realidad en un lienzo ya no tenía sentido tras la aparición de las cámaras de fotos. Por esto buscaron pintar según las impresiones con la luz (impresionistas) o fragmentando la perspectiva (cubistas y futuristas) y un largo etc. Malevich buscaba lo mismo y pasó una etapa pintado un estilo a otro como vemos en esta exposición. Y no le convenció nada. Pero a base de pasarse de un estilo a otro acabo pensando que tenía que haber algo en común en el arte, algo que no se relaciona ni siquiera con la realidad que todo el mundo pintaba. Un arte puro en sí mismo. Y lo descubrió… o eso cree todo el mundo.

“Paisaje” (1906) una pintura impresionista de Malevich

Una de las cosas que descubrió es el COLOR es una de la esencia del arte (parece lógico). Colores bien distribuidos y coordinados dicen mucho sea cual sea el estilo de arte que uses. Otra cosa importante aunque también sea  muy obvio era la FORMA. Sobre todo las formas geométricas que es lo que utilizan todos los artistas para hacer un borrador o esbozo, encajar las imágenes, y sobre esas figuras geométricas van pintando. Y por último lo que él llamó RITMO que es el lugar donde colocas las cosas en un cuadro para que se vea una imagen armónica y equilibrada y no te ralles. Y tras descubrir que estos tres elementos son los únicos imprescindibles para que el arte sea arte… decidió hacer un obra de arte sin color, sin forma y sin ritmo para que fuera el fin de la historia del arte figurativo… y pintó un “cuadrado negro sobre fondo blanco”. No significa nada y no representa nada, por eso es importante precisamente.

“Cuadrado negro sobre cuadrado blanco” de K. Malevich

El negro es la ausencia de color y el blanco tiene todos los colores. Así que lo ha metido todo en el cuadrado respecto al color. La forma cuadrada es de las que nunca se han usado en la historia del arte, los círculos y triángulos se usa mucho pero un cuadrado es tan poco natural que nunca ha significado nada… y sin embargo contiene todo, pues si lo cortas veras que contiene triángulos o cruces y al hacerlo girar haces círculos.  Y lo del ritmo es evidente, un cuadrado en mitad de un lienzo cuadrado (es importante que el lienzo también era cuadrado), ocupando casi todo el espacio, muy centrado es lo menos rítmico y dinámico del mundo… pero es la composición perfecta porque no hay nada más equilibrado.

Esa es la grandeza de este cuadro, una imagen sin color, ni forma ni ritmo, que a su vez contiene todos los colores, todas las formas y un ritmo perfecto. Es el fin del arte y el principio, no significa nada pero tiene el potencial para poder significar todo. Una obra que puede reproducir cualquier niño pero que solo puede pensar un genio… reíros ahora.

Suprematismo desde el cuadrado negro

A partir de esta idea, Malevich comienza a pintar figuras geométricas de diferentes colores y  con mucho ritmo en un lienzo. Esas imágenes que solo contiene estos tres elementos básicos, sin ninguna referencia “fotográfica” a la realidad, que no significan nada,  que solo es color, forma y ritmo son arte supremo, Por eso a lo que hace le llamó suprematismo. Y mola mucho.

Lo mejor de todo es cuando después ocurre la revolución rusa y Malevich, ferviente comunista, acaba teniendo que enganchar con la idea de hacer una arte que se entienda por el pueblo. Así que tiene que volver a hacer imágenes reconocibles y es aquí donde me he derretido en el Museo Ruso en Málaga. Porque crea imágenes donde te cuenta cosas usando color, ritmo y forma como arte supremo. El ejemplo que he visto  más claro son el cuadro “Las Campesinas” donde tres mujeres que parecen idénticas son completamente diferentes solo usando las técnicas del suprematismo.

“Campesinas” de Kazimir Malevich

Para empezar vemos que sus cabezas tiene colores diferentes. Os diré que el blanco para Malevich es la razón y la inteligencia del hombre como idea de ser superior (dios no existe en el comunismo). Así que todas tiene algo de blanco solo por ser personas. El negro es lo contrario, la oscuridad y la ignorancia mientras que el rojo es el color del pueblo y del comunismo (que al final Malevich ve tan alienado como la idea de Dios). Así que hay una mujer todo razonamiento moderno (todo blanco) una ignorante (blanco y negro) y una campesina rus (blanco y rojo). Sus cabezas son diferentes marcando con la forma lo mismo que con el color y la mujer “ignorante” del centro es más pequeña lo que se ve en la línea de abajo de las faldas. Y en cuanto al ritmo o disposición de la imagen, todas están suspendidas como flotando dejando en el centro la “ignorante” que puede ir hacia la ciencia y el conocimiento o hacia el comunismo. No parece casual que haya diferenciado el rojo del blanco (conocimiento) en plena era de Stalin que fue cuando pintó este cuadro. Una pasada el suprematismo llevado a la figuración.

Terminaré con la última obra de la exposición, el último autorretrato que pintó Malevich pero no la voy a explicar. Creo hay bastantes elementos en este post para disfrutar mientras la descifrar. Solo recordar que lleva colores rojo, negro y blanco y que lo firmó con un cuadrado negro…

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