«Parresia y lugar» en el CAC de Málaga

 


Parresia es decirle la verdad a la cara a los que son más poderosos que tú, un término de la antigua Grecia que puso de moda Michel Foucault y que sirve a un artista de la utopía como es Dionisio González para definir su obra. Una obra de increíble imaginación y esfuerzo que desgraciadamente se ve un tanto devaluada por la forma de montar las exposiciones del CAC (o debería decir por la falta de montaje museístico). Entiendo que se ahorra dinero colgando las obras en las paredes desnudas sin más… pero en casos como la obra de Dionisio González tan compleja y rica en matices, llena de sólidos argumentos que desarrolla en forma de series, la ausencia de dicha información convierte esta exposición en una oportunidad perdida . Una oportunidad perdida para el público general que entra en el CAC y a no ser que seas un experto en Dionisio González, sólo «verás» fotografías manipuladas digitalmente, de gran formato la mayoría, una seguida de otra, sin separaciones entre conjuntos o conceptos, por lo que no aprenderás nada de lo mucho que el artista pretende explicar y enseñar con su obra. Deja que te cuente lo que debería de contarnos el CAC, porque esta exposición merece mucho la pena y no quiero que nadie se la pierda por la falta de recursos puestos a disposición del público… ¿he dicho ya que Parresia significa decir la verdad a los poderosos?

«Parresia y lugar» de Dionisio González en el CAC de Málaga, en el que se puede apreciar la cartelería que diferencia 3 series diferentes

«Parresia y lugar» son una selección de las obras de la última década del artista Dionisio González. en su mayor parte fotografías pero también videos, maquetas y hasta hologramas. Todo muy digital. Una década en las que el artista ha viajado por medio mundo detectando lo que él llama «una arquitectura de la violencia y la seguridad» que  «están sembrando el territorio tecnológico y urbano de ruinas distópicas«.  Dionisio González escoge algunos de esos lugares, los fotografía y los reinventa con medios digitales. Pero no creáis que hablamos de coger un suburbio  y poner encima chalecitos burgueses con photoshop… hablamos de soluciones diferentes, adaptadas y subordinadas a las circunstancias de las gentes y el lugar concreto. Cada espacio elegido se convierte en una serie completa diferenciada, una apuesta genuina con edificios por el «inventados» o basándose en propuestas de grandes arquitectos que pudieron ser y no fueron. Un increíble ejercicio de creatividad y utopía, con buenas dosis de realidad, que al no estar explicado en la exposición pasa desapercibido para el público general y que es la base de su obra.

Obras de «Thinking Central Park» de Dionicio González

Lo primero que encontraremos según se entra en la exposición a la derecha (la de enfrente de la puerta pertenece a su serie de Brasil de la que hablaré al final) son las fotografías de su serie Thinking Central Park (2017) en las que plantea que el popular parque de Nueva York es un espacio vació, residual, donde escapar de edificios que lo rodean y aprisionan. Un patio verde dentro de una cárcel como dice en su web. Y decide que el parque salga fuera de sus límites, prolongándose de forma aérea (las fotografías en blanco y negro) o que el parque sea ocupado por edificaciones , casi monumentos (fotografías en color) inspiradas en Lady Gaga o Frederick Law Olmsted (son cuatro miradas pero aquí solo han traído dos). Un increíble ejercicio de simbiosis de dos espacios, el parque y los edificios, que  están completamente separados en la vida real y que el artista consigue fusionar en su obra. Maravilloso.

Vista de la exposición «Parresia y lugar» de Dionisio González en el CAC de Málaga

La exposición sigue con una obra de Las horas claras (2011), una serie sobre edificios que grandes arquitectos proyectaron hacer en Venecia y que nunca se llevaron  cabo por problemas técnicos o legales. Dionisio González los ha «construido» con técnicas digitales y los expone no en fotos, si no como diapositivas con cajas de luz que le da una potencia y belleza a las imágenes increíbles. La serie es de 2011 y solo han traído una de las obras, un proyecto para hacer una casa-refugio de artistas que la familia Masari planteó en 1952 y que no hicieron por no cumplir la legislación del momento. Una pena porque por la «recreación» artística de Dionisio González habría sido muy interesante este edificio en Venecia.

Instalación «Construir, habitar, existimar» con maquetas, hologramas, fotos… en CAC Málaga

Seguimos por una instalación con elementos muy diferentes llamada Construir, habitar, existimar (2015) en la que parte de la base de dos edificios que existieron de verdad y fueron destruidos: la Casa Celan y la Casa Madeleine . Y en esta instalación, el artista está mezclando realidad y fantasía en un vídeo, ha construido maquetas, ha hecho hologramas… una pasada. A diferencia de sus otras obras aquí si parte de dos casas que se hicieron en los años cincuenta, que estaban muy adaptadas a su entorno y cuya destrucción creó una herida en el paisaje. Las fotografías en color son recreaciones actuales, pero el resto son documentos reales e históricos que forman un conjunto para entender bien la mentalidad y a dónde quiere llevarnos Dionisio González con su obra. Y lo de los hologramas una autentica belleza.

Al fondo de esta zona de maquetas encontramos obras de una de las series que más me han gustado, me refiero a fotografías de Halong Bay de 2008. Esta serie es una crítica y a la vez una propuesta del artista al hecho de que las bellas casa flotantes de Halong en Vietnam están corriendo el riesgo de «contaminarse» de la arquitectura moderna y empezar a ser todas iguales. Dionisio propone cambiar esta mala evolución de casas en serie,  copiando estructuras de los anfibios (a fin de cuenta son casas en mitad del agua) para evolucionar pero mantener la idea de que cada casa sea una diferente a otra. Evolucionar manteniendo la identidad, otra de las ideas que lanza con sus obras este increíble artista digital. No es una utopía, es una heterotopía, un sueño en un lugar concreto, esa es la obra de Dionisio González y es maravillosa.

Obras de Dionisio González de la serie «En algún lugar, ninguna parte: Proyectos no ejecutados de Le Corbusier» en el CAC de Málaga

Entramos ahora en el gran espacio central del CAC donde veremos la serie más importante y curiosa de toda la obra de Dionisio González o al menos la que más repercusión ha tenido hasta la fecha.  Me refiero a la serie En algún lugar, ninguna parte: Proyectos no ejecutados de Le Corbusier (2013) presentada en ARCO en 2013 y ampliada posteriormente con nuevas obras. En esta serie, Dionisio González tras investigar en el archivo del icónico arquitecto Le Corbusier,  ha «rescatado» una serie de proyectos que nunca se realizaron… y él los ha «construido» con medios digitales. Como esto no se explica en el CAC y Dionisio González es maravilloso con la imagen digital, el visitante cree realmente que son edificios ya realizados y no  entiende la gracia de fotografías de un edificio de frente, sin más. Como además en las cartelas pone el nombre del edificio y el año del proyecto de Le Corbusier, la desinformación es total pues parece el año en el que se hizo el edificio. En esta serie Dionisio González ha querido dotar de volumen a las fotografías doblando y ondulando los marcos, a veces retorciéndolos de manera que la imagen se hace fluida con el espacio que ocupa la foto en el cuadro.

Recreacion digital «Palacio de la Sociedad de Naciones» de Le Courbussier por Dionisio González

Mi favorita de esta serie y es una de las más grandes, es el Palacio de la Sociedad de Naciones, germen de la ONU, que debía de haberse construido en Ginebra (Suiza) en 1927. Aquí Dionisio González  ha «construido» el edificio al borde de un lago rodeado de bosques, ondulando el cuadro en su extremo derecho. Al ondular el cuadro, el edifico se acaba camuflando con el bosque, como si fuera una continuidad de este, lo que te lleva a pensar en la idea de Le Corbusier de hacer un edificio no mimetizado con la naturaleza, sino  en consonancia y fluidez con la misma. Maravilloso.

Seguimos hacia una pequeña sala donde está la serie Dauphin Island (2011), con fotos de una isla de del golfo de México habitual de tormentas y huracanes, llenas de restos de edificios derrumbados por los fenómenos meteorológicos. En esta serie , Dionisio construye edificios fuertes y resistentes capaces de aguantar un tornado pero a la vez siguiendo las ondulaciones de la arena y de las olas del mar. Otra heterotopia, esta vez dando respuesta a un problema real, más que a un problema por venir como era la serie de Vietnam. Y es que este artista dentro de un mismo concepto de un mundo mejor y más habitable, se mueve en distintas ideas y conceptos.

Obras de «Cartografías para a remoção» (2006) de Dionicio González en el CAC de Málaga

Terminamos el recorrido con la espectacular serie de fotografías gigantes de las favelas de brasil titulada Cartografías para a remoção (2006). Y aunque parezca de forma superficial que está haciendo lo que en otras series, aquí la idea si es sustituir algunas de las favelas por edificios de aspecto similar pero más «amables» y modernos en su interior. Ya no construye sobre la nada, o reinventa espacios o recrea proyectos olvidados, ahora reforma un barrio sin que pierda su identidad. Y para que se vea claro, en el CAC han puesto la foto original y la foto «retocada» de Dionisio González una sobre otra. En ambos caso de una dimensiones gigantescas que permiten casi meterte en el barrio y pasear por la calle para demostrar que no ves casi diferencias externas, pero si ves los amplios ventanales y las formas de los edificios «inventados» seguro que su habitabilidad es mucho mejor.

Obras de «Cartografías para a remoção» (2006) de Dionicio González en el CAC de Málaga

Me dejo sin explicar los videos  Thinking Hanoi (2009) y Thinking Ámsterdam (2018),  una obra de la serie Busan Project VI (2011) y las fotografías de la serie Inter-Acciones (2013-2014) pues creo que con lo ya escrito se puede disfrutar y entender perfectamente también estas series.  Estoy seguro que alguien que ya ha visto la exposición y no es experto, al leer estas líneas entenderá lo que digo al principio de una oportunidad perdida al estar las obras colgadas en la pared como si fuera una galería de arte y no como un museo. La falta del montaje museístico, con explicaciones en paredes y cartelas (habitual de cualquier museo moderno) entiendo que ahorra costes, pero sustrae al museo de una de sus funciones principales como mediador en la obra de los artistas con el público. Una pena pues al ser un museo gratuito y céntrico, con exposiciones de grandes artistas, la afluencia de público está asegurada… pero que se salga en cinco minutos sin saber qué es lo que se ha visto también. ¿He dicho ya lo que significa parresia?

Un comentario Agrega el tuyo

  1. Anonimo dice:

    ¡Grande! Magnifica forma de describir la obra de este artista al que desconocía.

    Como bien dices si no conoces de él, con la información que dan en el museo, haces un breve paseo observando las fotos. Crees que los edificios son reales y no das el valor que se merece anla exposicion.

    Ahora que me la han explicado (aunque no haya sido el museo) volveré a ir para poder disfrutarla más y verla con nuevos ojos.
    Lo que me apena es tener que volver y que me cuenten como “otra visita más”, otro “éxito” para este museo, cuando realmente te obligan a volver con apoyo como el de este blog, porque ellos no dan información alguna sobre las grandes exposiciones que montan.

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