Picasso, la huella sobre el papel

 


Una exposición que solo dura un mes y apenas tiene cuarenta y siete obras puede pasar bastante desapercibida… pero las estrellas fugaces tienen su belleza y alguna que otra sorpresa. Eso le pasa a la nueva exposición de la Casa Natal de Picasso en Málaga, inaugurada en el aniversario del nacimiento del pintor malagueño en el lugar de otra exposición anunciada que finalmente se va a retrasar (“Picasso grabador”). Me refiero a que cuando creemos que hemos visto todo sobre Picasso, la Casa Natal nos regala la mirada de cinco obras inéditas, jamás expuestas y que no están en ningún catálogo. Cinco dibujos del Picasso más íntimo realizados para un amigo, deja que te lo cuente.

Entrada a la Exposición “Picasso, la huella sobre papel”

“Picasso: la huella sobre el papel” es una de esas exposiciones que hace la Casa Natal de Picasso aprovechando el magnífico legado que tiene depositado como Fundación Casa Natal. Una exposición que yo le llamo tirando de fondo de armario. En verano se anunció que en el aniversario del nacimiento de Picasso se inauguraría una gran exposición titulada “Picasso grabador”, pero algo ha debido de fallar que se ha retrasado a mediados de noviembre. Y como el aniversario es el aniversario, se ve que han montado esta pequeña exposición de celebración que, aunque la tarta sea pequeña no deja de ser tarta… y en que bendita hora. La exposición está muy bien estructurada y montada (como casi todo lo que hace la Fundación Casa Natal) relatando al Picasso ilustrador de libros, con muchos de los libros que posee la casa natal y que son verdaderas joyas. Pero en esto de mostrarlo como ilustrador, han querido regalar un adelanto de algo muy dulce, que ya veremos en plenitud en una gran exposición el año que viene: el legado de Eugenio Arias, el barbero de Picasso.

Eugenio Arias pelando a Picasso

La historia de estos dibujos que nunca han visto la luz (y mucho más que nos están preparando) tiene que ver con 26 años de amistad de Picasso con un exiliado español que era su barbero, Eugenio Arias. Por algún motivo E. Arias se convirtió en un hombre de su completa confianza y se dice que para ver a Picasso había que pedirle la cita a Eugenio. La situación es que, durante esos años de amistad y confidencias, Picasso le estuvo regalando además de dibujos sueltos (de tema taurino la mayoría), algunos libros que adornaba con cariñosas dedicatorias o algún dibujo original, con lo primero que tenía a mano.

Visión general de la exposición

Y así fue Eugenio Arias atesorando un interesante legado de dibujos y libros “ilustrados” de Picasso que su familia ha querido mostrar en un pequeño museo en Buitrago de Lozoya (Madrid) que no tiene capacidad para todo el legado ni para su correcta conservación. Así que a primeros de mayo de este año de 2018 llegaron a un acuerdo con la Fundación Casa Natal para que esta guardara y conservara como merece (durante cinco años) estas obra de Picasso tan personales, que en su mayor parte nunca ha visto la luz. La contraprestación de la Casa Natal es que podrá mostrar estas obras regaladas por Picasso al hombre que a la postre seria quien lo amortajará con la capa española que le regaló Dominguín. Y aunque están preparando una gran exposición para el año que viene (según me ha contado un pajarito), esta estrella fugaz en forma de exposición que han abierto para el aniversario ya nos adelanta un aperitivo.

“Rostro de un hombre barbudo” (1961) de Pablo Picasso

De los cinco dibujos, yo destacaría con mucho “El rostro del hombre barbudo” porque es un dibujo realizado con rotuladores de colores, pero con un estilo y técnica poco habitual en Picasso. Al modo del “boligrafimo” que es como se llama hacer circulitos hasta crear imágenes, Picasso consigue un rostro perfectamente reconocible de un hombre barbudo al que ha dotado con algunos toques de color. Picasso consiguió el negro mezclando rotuladores que suele salir muy mal para todo el mundo (lo de mezclar rotuladores) excepto en manos de Picasso claro. Un dibujo que parece estar hecho, así como el que no quiere la cosa, pero con una calidad y gracia de un gran maestro… a Picasso le dabas un palo y te hacia un mueble Luis XV.

Pero voy a destacar otra cosa maravillosa de esta pequeña exposición y es que en una pared han colgado siete dibujos de siete artistas diferentes. Siete dibujos muy juntitos, para poder comparar a los siete artistas, que no son nada más y nada menos que: Chagall, Braque, Ernst, Léger, Miró. Villon y Picasso. En Málaga nos estamos acostumbrando a maravillas como esta en cualquier pequeña exposición… pero no de dejan de ser una maravilla. Siete genios del arte del siglo XX en una misma pared.

Siete dibujos de siete magnificos artistas del siglo XX  (Chagall, Braque, Ernst, Léger, Miró. Villon y Picasso)

Una pequeña exposición con dos buenas sorpresas (ademas de muchos libros lustrados de Picasso muy interesante) en apenas dos salas que recomiendo ver a todo el mundo, sobre todo a los enamorados de la obra de Picasso. Espero que en la Casa Natal se produzcan más veces retrasos en exposiciones anunciadas porque el “apaño” que han hecho me ha encantado. Hemos salido ganando con creces.

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